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domingo, 12 de mayo de 2013

Las réplicas de Nina





Él        Tu pecho sobre mi pecho,
                        ¿Nos marcharíamos,
            Con la nariz llena de aire,
                        A frescos rayos

            De la azul mañana que el vino
                        Del día escancia?...
            Cuando el bosque tiembla y sangra
                        De amor mudo

            De cada rama, gotas verdes,
                        Claros capullos,
            Se huele en cosas abiertas
                        Carnes temblando:

            Hundirías en la alfalfa
                        Tu blanca bata,
            Tu ojo negro que azul cierne
                        Sonrosa el aire,

            Enamorada del campo, por
                        Todas partes siembras,
            Como espuma de champán,
                        Tu risa loca:

            Brutal borracha, te ríes
                        Conmigo, te tomaría
            De este modo – y bella trenza
-Que bebería

            Tu sabor, frambuesa y fresa,
                        ¡Carne de flor!
            Riendo al viento que te besa
                        Como un ladrón,

            Al rosal que te molesta,
                        Amablemente:
            De todo ríes, locuela,
                        Con tu amante!...
………………………………………………..
            ¡Diez y siete años! ¡Seras
                        Dichosa! ¡Oh grandes prados!
            ¡El gran campo enamorado!
                        -¡Ven más cerca!...

            -Tu pecho sobre mi pecho,
                        Voces mezcladas,
            ¡Torrentes y grandes bosques,
                        Alcanzaríamos lentos!...

            Luego, cual pequeña Muerta,
                        De corazón pasmado,
            Pedirías que te lleve
                        Con ojos semicerrados…

            Palpitante, llevaríate,
                        En el sendero:
            Su andante hilaría el pájaro:
                        ‹‹Al avellano…››

            En tu boca te hablaría;
                        Y estrechando, iría,
            Tu cuerpo, niña acostada,
                        Ebrio de sangre

            Que azul corre en tu piel blanca
                        De tonos rosas:
            Y hablándote, con desenvuelta
                        Lengua que ya conoces…

            Olerían a savia los grandes
                        Bosques, y el sol,
            Sembraría de oro fino
                        Su sueño verde y bermejo.
………………………………………………………
            Por la noche al camino volveremos,
                        Blanco camino que corre,
            Vagando como un rebaño
                        Que alrededor pace

            ¡Buenos vergeles de hierba azul
                        Con retorcidos manzanos!
            ¡Durante una legua huelen
                        Sus intensos perfumes!

            Regresamos al pueblo,
                        Con el cielo seminegro;
            Oliendo las lecherías,
                        En el aire de la noche;

            Olerá a establo repleto
                        De estiércol cálido,
            Con ritmo lento de aliento,
                        Y anchas espaldas

            Luciendo bajo las luces;
                        Y allá debajo,
            De orgullo caga una vaca,
                        A cada paso…

            -Esas gafas de la abuela
                        Y su larga nariz
            En el misal; la jarra de cerveza
                        De plomo enarcada,

            Espumeante entre las largas pipas
                        Que, orgullosamente
            Fuman: espantosos belfos
                        Que, mientras fuman,

            Atrapan el jamón con tenedores
                        Cada vez más y más:
            El fuego que ilumina las literas
                        Y los arcones

            Las nalgas relucientes y grasientas
                        De un gordo niño
            Que en los tazones, de rodillas, hunde
                        Su hocico blanco

            Rozado por un morro que gruñe,
                        Con tono gentil,
            Mientras lame la cara redonda
                        Del niño querido…
……………………………………………………
            Negra y altanera al borde de la silla,
                        De perfil horrible,
            Una vieja delante del fuego
                        Esta hilando;

            Cuántas cosas veremos, querida,
                        En esos tugurios,
            ¡Cuando la clara llama ilumina
                        Esos grises azulejos!...

            -Luego, pequeña, anidada
                        Entre lilas
            Frescos y negros: la vidriera escondida,
                        Riendo a lo lejos…

            Y vendrás, y vendrás, ¡yo te quiero!
                        Será hermoso.
            Vendrás, ¿no es cierto? E incluso…

Ella             -¿Y mi escritorio?


A.    Rimbaud

viernes, 29 de marzo de 2013

La Segunda Venida-Yeats


Girando y girando en el creciente círculo
El halcón no puede oír al halconero;
Todo se deshace; el centro no puede sostenerse;
Mera anarquía es desatada sobre el mundo,
La oscurecida marea de sangre es desatada, y en todas partes
La ceremonia de la inocencia es ahogada;
Los mejores carecen de toda convicción, mientras los peores
Están llenos de apasionada intensidad.

Seguramente alguna revelación está cerca;
Seguramente la Segunda Venida está cerca.
¡La Segunda Venida! Apenas pronunciadas esas palabras
Cuando una vasta imagen del Spiritus Mundi
Inquietó mi vista: en algún lugar en las arenas del desierto
Una forma con cuerpo de león y cabeza de hombre,
Una mirada vacía y despiadada como el sol,
Mueve sus pausados muslos, mientras por doquier
Circundan las sombras de las indignadas aves del desierto.
La oscuridad cae de nuevo; pero ahora sé
Que veinte siglos de un pétreo sueño
Fueron contrariados hasta la pesadilla por el mecer de una cuna,
¿Y qué tosca bestia, cuya hora llega al final,
Cabizbaja camina hacia Belén para nacer?

jueves, 21 de marzo de 2013

Fedor Sologub


Cuando me es difícil vivir, doloroso respirar,
Me voy al desierto para soñar contigo,
Para contarle de ti al viento fugaz
Y adivinarte en las músicas del bosque.

Yo te llamaría -pero no sé llamar;
Yo enviaría por ti -pero no me atrevo;
Yo iría por ti -pero no sé el camino;
Y aun si la supiera temería, de todas formas, ir.

Voy solo por el frío sendero,
Ya olvidé lo terreno, sólo espero lo oculto,
La muerte me besa silenciosa
Y me lleva hacia ti, junto al otoño


Fedor Sologub

viernes, 1 de marzo de 2013

Baratynski


Pobre es mi don, y mi voz no es alta,
pero estoy vivo, y en la tierra mi
vida a alguien ha de agradar:
lo encontrará un lejano descendiente
entre mis versos. ¿Quién sabe?, mi alma
a su alma se unirá,
y como al amigo entre mi generación,
al lector en la posteridad encontraré.
Baratynski

sábado, 16 de febrero de 2013

Ginsberg feat Antonioni

Viejo hombre,
Yo profetizo recompensas

Más vastas que las arenas de Pachacamac
Más brillantes que una máscara de oro martillado
Más dulces que la alegría de ejércitos desnudos
fornicando en el campo de batalla
Más rápidas que un tiempo pasado entre la noche
de vieja Nazca y la de Lima nueva
en el crepúsculo
Más extrañas que nuestro encuentro cerca del palacio
Presidencial en un viejo café
fantasmas de una vieja ilusión, fantasmas
del amor indiferente.
A. Ginsberg

domingo, 10 de febrero de 2013

Maiakovski

Recoge en la sala del cerebro
las filas inagotables de los amados.
Vierte la risa de los ojos en los ojos.
Adorna la noche de las bodas pasadas.
Verted la alegría de la carne en la carne.
Que la noche no se olvide de nadie.
Hoy tocaré la flauta
En mi propia espina dorsal.
Maiakovski.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Charles Bukowski

Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.

pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.

cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.

los muertos no me
necesitan.

ni los
vivos.

pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos

y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.

probablemente
es
todo

y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo

o moriremos

porque no
lo
conseguimos.

Espero que
cuando yo este muerto
comprendaís

que conseguí
tanto
como
pude.

C.Bukowski

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Charles Bukowski

Melancolía

la historia de la melancolía
nos incluye a todos.
me retuerzo entre las sábanas sucias
mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
y nada.
me he acostumbrado tanto a la melancolía
que
la saludo como a una vieja
amiga.
ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste
entonces me levanto
PURIFICADO
aunque no haya resuelto
nada
(...)
hay algo mal en mí
además de la
 melancolía



Charles Bukowski

Gustavo Adolfo Becquer

XLV

Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral)
una oración al oírla,
¿quién murmurará?

Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa
¿quién vendrá a llorar?

¿Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?


Gustavo Adolfo Becquer

viernes, 7 de septiembre de 2012

Pablo Neruda

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Pablo Neruda.

jueves, 26 de julio de 2012

William Blake-Proverbios del Infierno


En tiempo de siembra, aprende; en tiempo de cosecha, enseña; en invierno, goza.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.
El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.
La Prudencia es una vieja solterona rica y fea cortejada por la Incapacidad.
Aquel que desea pero no obra, engendra peste.
El gusano perdona al arado que lo corta.
Sumerge en el río a aquel que ama el agua.
El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.
Jamás se convertirá en estrella aquel cuyo rostro no irradie luz.
La Eternidad está enamorada de las obras del tiempo.
...
William Blake, "Proverbios del Infierno".

William Blake-Eternity



He who binds to himself a joy
Does the winged life destroy;
But he who kisses the joy as it flies
Lives in eternity's sun rise.

William Blake

miércoles, 27 de junio de 2012

Allen Ginsberg-Aullido


Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locu-
ra, hambrientas, famélicas, histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca
de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión
            celestial con la estrella dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la no-
            che fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos
            de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades con-
            templando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo de El y vieron
            ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos ilumi-
            nados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos impertur-
            bables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake
            entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publi-
            car odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar,
            quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a
            través del muro,
que fuero arrestados por sus barbas púbicas regresando por
            Laredo con un cinturón marihuana hacía Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementi-
            na en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un
            purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol
            y verga y bailes sin fin,
[…]

Allen Ginsberg

miércoles, 20 de junio de 2012

T.S. Eliot-La tierra baldía

[...]
¿Cuáles son las raíces que arraigan, qué ramas crecen
en estos pétreos desperdicios? Oh hijo del hombre,
no puedes decirlo ni adivinarlo; tú sólo conoces
un montón de imágenes rotas, donde el sol bate,
y el árbol muerto no cobija, el grillo no consuela
y la piedra seca no da agua rumorosa. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja
(ven a cobijarte bajo la sombra de esta roca roja),
y te enseñaré algo que no es
ni la sombra tuya que te sigue por la mañana
ni tu sombra que al atardecer sale a tu encuentro;
te mostraré el miedo en un puñado de polvo

[...]
T.S. Eliot